Rodeado de olivares, presidido por
grandes moles calcáreas con formas de cumbres
y picos, el colosal Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, al
norte de la provincia de Jaén guarda rincones naturales muy hermosos y
diversos.
Con una orografía variada, gran
vegetación, el paisaje también ha sido moldeado por la actividad humana, central
eléctrica, embalse, ganadería son algunos ejemplos de la huella de los pobladores
de este enclave andaluz.
Pero hay un elemento constante, sus
aguas, en arroyos, lagunas, ríos que van esculpiendo las rocas y el terreno,
hasta formar cascadas, cuevas, valles kársticos, siendo muy afamado el de La Cerrada
de Elías con una senda encajonada junto al corto río Borosa, de algo más de 10
km hasta su desembocadura en el Guadalquivir.
La senda pasarela cruza distintos
puentes que permiten ver los surcos y pliegues rocosos, la roca ondulada
formado una pared vertical impresionante.
Antes de las pasarelas, La Cerrada de
Elías fue zona privilegiada para los pescadores locales, ahora la belleza es
más compartida para todos los visitantes del parque.
Pinos, sabinas, avellanos, encinas o piornos,
éstos últimos en las zonas altas, muestran la variedad de paisajes escondidos
en las sierras de este espacio protegido.
El Parque Natural Sierras de Cazorla,
Segura y Las Villas ofrece su mejor legado, el natural, rebosante de
tranquilidad y equilibrio.
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