De jardines
reales creados en el siglo XVII cercanos al Palacio Richmond a convertirse en
1840 en Jardín Botánico Nacional abierto a residentes londinenses y visitantes
de todo el mundo.
El Real Jardín
Botánico de Londres, también conocido como Jardines de Kew, fue la elección más
acertada para disfrutar de uno de los mejores espacios verdes europeos.
Un viaje
botánico a lo largo de todo el planeta en diferentes áreas, algunas de ellas dedicadas
a palmeras, bonsáis, plantas alpinas, invernaderos victorianos como tesoros
arquitectónicos que mantenían especies botánicas a temperaturas templadas.
Además, cuenta
con espacios dedicados a biblioteca, esculturas, vistas panorámicas con la gran
pagoda, en definitiva, un enclave dedicado no solo a catalogar las especies
también a protegerlas e investigar sobre ellas.
Según el
período estacional los jardines de Kew cambian de colores y formas, verlos
durante primavera fue la gran oportunidad de detenerse en flores de cerezos,
ciruelos, rododendros pletóricos de pimpollos, magnolias.
La primavera
preparará la llegada de nuevas floraciones veraniegas, especialmente en los
rosales.
Las plantas
están presentes en La Tierra antes que nosotros, dependemos de ellas, muchas en
peligro de extinción y los jardines botánicos cumplen funciones imprescindibles
para profundizar en su conservación y propagación.
viajarconrosana.blogspot.com
Enlace de interés:https://www.kew.org/
