La capital
escocesa, Edimburgo, medieval, inspiradora, mágica, con luces y sombras, recibe
multitud de visitantes, mantiene con fuerza su condición histórica, con gran
patrimonio editorial, forma parte del exclusivo conjunto de Ciudades de la
Literatura de la Unesco.
Sus calles y
construcciones, la ciudad vieja medieval, sobresaliendo el castillo sobre rocas
volcánicas extintas, guardan secretos de gran capital en la que han vivido artistas,
filósofos, dinastías reales, entre otros residentes.
Todo ello con
el empuje definitivo del periodo de la Ilustración escocesa y de la apuesta por
el conocimiento con la Universidad de Edimburgo.
La colina Calton
Hill sobre la ciudad nueva regala el paisaje urbano de Edimburgo, las mejores
vistas, sin necesidad de subir a la parte más elevada de Arthur’s Seat.
Calton Hill
luce su conjunto arquitectónico de inspiración ateniense declarado por la
Unesco, Patrimonio de la Humanidad, destacando el Monumento Nacional de Escocia,
réplica del Partenón.
La calle que
atraviesa la ciudad antigua, Milla Real, Royal
Mile, adentra al visitante en museos, comercios, jardines, miradores,
eventos culturales, con niebla reúne el ambiente perfecto para el misterio, más
si es un callejón.
La pisada por
las piedras planas o losas de granito oscuro de las calles de Edimburgo
acompaña a imaginar los tiempos en los que muchas mujeres fueron señaladas y
quemadas por presuntas actividades de brujería.
La combinación
de ciudad literaria, de triunfo del conocimiento con leyendas, brujas,
historias, secretos, acompañado con los sonidos melódicos de la gaita escocesa,
es sumergirnos en la grandeza de Edimburgo, la mezcla de diferentes atractivos.
Cualquier
estación del año es adecuada para visitar Edimburgo con infinitas posibilidades
por descubrir y conocer.
viajarconrosana.blogspot.com

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